El subsecretario de Educación Básica, Lorenzo Arturo Parga, informó que padres de familia y personal docente de la escuela primaria federal Narciso Mendoza sostienen ya una mesa de negociación en las oficinas de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SECH), con la intención de destrabar el conflicto que derivó en el cierre del plantel y avanzar hacia su reapertura.
Indicó que hace aproximadamente 40 minutos fue notificado de que ambas partes acordaron trasladarse a SECH para presentar los temas pendientes y las evidencias que sustentan sus posturas, en un ejercicio que, aseguró, se está realizando de buena fe y con el objetivo de no afectar el servicio educativo.
Existe la posibilidad de que la escuela se abra para retomar actividades mientras se atienden los puntos señalados en el pliego petitorio, señaló el funcionario, al precisar que el tema se encuentra en atención directa de la autoridad educativa.
El conflicto surgió luego de que padres de familia anunciaran el cierre del plantel a partir de las 6:30 de la mañana del miércoles 11 de febrero, como medida de protesta por diversas presuntas irregularidades al interior de la escuela ubicada en las calles Nueva Vizcaya y Álvaro Núñez, en la colonia Mármol I.
Entre los señalamientos expuestos por los padres se encuentran la falta de convocatoria a una asamblea general para elegir a la mesa directiva, el desconocimiento de quiénes ocupan los cargos de presidenta, tesorera y secretaria, así como la exhibición de alumnos cuyos padres no han cubierto la aportación voluntaria mediante listas colocadas en la entrada de los salones.
También denunciaron la realización de rifas con premios que calificaron como inadecuados, la venta de artículos a precios elevados, la falta de claridad sobre el destino de los recursos obtenidos en kermeses, el cobro de constancias a alumnos que no han cubierto aportaciones y que los padres asumen gastos de insumos básicos como papel sanitario y jabón.
Otro de los puntos señalados fue el presunto condicionamiento a estudiantes para participar con su voto en un programa municipal a cambio de alimentos, solicitándoles evidencia fotográfica, así como la falta de transparencia en el manejo de fondos y la atención insuficiente a casos de bullying.
Asimismo, los padres manifestaron desconocer en qué se han aplicado los recursos del programa federal La Escuela es Nuestra, pese a que el plantel fue seleccionado para recibir ese apoyo.
Ante este escenario, Parga reiteró que la autoridad educativa está facilitando el diálogo entre las partes para revisar cada uno de los planteamientos y generar condiciones que permitan la reapertura del plantel sin afectar a las y los alumnos.